Resolucion de compraventa de un caballo por defecto en el cuello

CUELLO 2Compramos un potro Pura Raza Española a un ganadero, tras su llegada a la finca, le notamos algo raro en el cuello por lo que decidimos llamar a un veterinario que le ha diagnosticado «cuello de gato» patología que puede dar problemas en el futuro. Hemos hablado con el vendedor y se niega a resolver la venta. Tan solo han pasado quince días desde que nos entregaron el caballo, ¿sería viable una reclamación judicial?

El «cuello de gato» se encuentra perfectamente definido en los tratados de veterinaria equina, siendo un defecto muy temido por los ganaderos de caballos Pura Raza Española. Consiste en una acumulación de grasa en el cuello, que por el peso se va venciendo hacia un lado. Este defecto va siendo más evidente a medida que el caballo va siendo mayor; en caballos jóvenes no se da o, si se da, no es frecuente ni normal, pero si en caballos ya un poco mayores, en los que tiene más incidencia. Es un defecto bastante grave ya que, si se les cae el cuello antes de pasar la revisión, no podrán ser declarados aptos como reproductores y, por tanto, no podrán tener la documentación que lo acredite como un caballo Pura Raza Española. Es por ello que muchos ganaderos retiran los sementales que tengan este defecto.

 Con los datos indicados, entendemos que sería perfectamente viable la interposición de una reclamación judicial con base en lo señalado en los artículos 1.491 a 1.499 del Código civil. No obstante, para que pueda prosperar, es necesario acreditar además del vicio o patología oculta del animal, el precio pagado y la fecha en la que le fue entregado. En caso de no indicarse nada al respecto en el contrato de venta, debe saber que el plazo legal para poder reclamar es de cuarenta días, siendo este un plazo de caducidad que no quedará interrumpido por ningún requerimiento previo, por lo que, transcurrido este breve espacio de tiempo sin haber interpuesto la correspondiente demanda, no podrá reclamar al vendedor por ningún defecto o vicio redhibitorio de su caballo.

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