PONY CON VICIOS OCULTOS

PONY DOMAA la hora de adquirir un animal, resulta enormemente recomendable que se recojan por escrito todas las condiciones de la venta, e incluso queden previstas otras circunstancias futuras con lo que podrán evitar disgustos y situaciones de conflicto como la que ahora se nos plantea. Como primera medida, le recomendamos que encargue un examen a un nuevo veterinario para conocer la causa de la cojera, su origen y asegurarse que esta proviene de una patología anterior de la que nadie le había informado en el momento de la venta.

Si el veterinario confirmara sus temores y se pudiera acreditar fehacientemente que la hípica que le vendió el caballo, conocía previamente de las existencia de las lesiones ocultas del pony, existe a nuestro juicio la posibilidad de intentar la declaración de nulidad del contrato de compraventa por posibles vicios del consentimiento, tales como error en el objeto, o dolo, si bien tales extremos suelen ser la práctica dificiles de demostrar ante un Juzgado por cuanto requieren de una prueba muy convincente para acreditar, que se han producido tales circunstancias.

En caso contrario, el artículo 1.496 del Código civil señala que la acción redhibitoria deberá interponerse dentro de los cuarenta días contados desde el de la entrega del animal al comprador, por lo que ya le habría caducado el plazo para la interposición de una demanda por vicios ocultos o redhibitorios contra la Hípica que le vendió el pony.

Ahora bien, dado que ha señalado que previamente contrató a un veterinario para que realizara al pony un “examen de precompra”, entendemos que sería viable exigir al facultativo una responsabilidad civil profesional por no haber detectado las patologías previas que presentaba el équido, siempre que pudiera acreditar que con el tipo de examen contratado, el veterinario tenía elementos suficientes para poder detectar la lesión, ya que si solo fuera posible detectarla mediante radiografías y estas no fueron contratadas, lógicamente no podría exigirle ninguna responsabilidad al veterinario.

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