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Resposabilidad penal del profesor de equitacion

DSC_2006Mientras daba una clase de equitación, una alumna menor de edad sufrió una aparatosa caída al asustarse su caballo por una patada de otra yegua que trotaba delante de ella. La reacción del animal fue inesperada ya que nunca lo había hecho con anterioridad, pero el caso es que la alumna ha sufrido varias fracturas que le dejarán secuelas y sus padres me han denunciado penalmente acusándome de un delito de lesiones por imprudencia.

 Antes de que nada, debemos llamar la atención entre el distinto tratamiento que existe en nuestro ordenamiento jurídico por estos hechos entre la culpa penal y la civil. La culpa penal, vendría tipificada en nuestro Código Penal, según su gravedad, bien como un delito de lesiones (artículos 152 y 267), o como una falta (artículo 631), asentándose, en cualquiera de sus modalidades o grados, mientras que la responsabilidad civil se encuentra regulada en los artículos 1902 y siguientes del Código Civil.

 La cuestión habría que centrarla en dilucidar si la causa principal y eficiente de la caída fue un accidente fortuito o imprevisto o como consecuencia de la actuación negligente de la profesora denunciada y su atribución siquiera a título de imprudencia leve, con directa relación de causalidad en el resultado lesivo producido en la alumna denunciante.

 Partiendo de lo manifestado en el relato de los hechos, siempre que coincida con la prueba que se practique en el Juicio, en nuestra opinión la actuación de la profesora de equitación no debe tener ninguna consideración penal, y por tanto deberá salir absuelta, ya que nos encontramos con un siniestro rayano al caso fortuito, en el que el deber de vigilancia del profesor no alcanzaría a la exigencia culpabilistica del tipo penal por el que se pretende la condena de la profesora de equitación denunciado, resultando aplicables los principios de presunción de inocencia e “in dubio pro reo” que amparan a todo acusado en el ámbito penal.

 Sin embargo, otra suerte muy distinta podría correr este mismo supuesto de hecho, si por parte de la lesionada, se plantease una reclamación en el ámbito civil, en base a la responsabilidad “in vigilando” de la profesora de equitación, en el que hasta la culpa levísima puede engendrar efectos indemnizatorios como venimos observando en numerosas resoluciones judiciales.