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¿Es lícito el cobro de comisiones por parte de los profesores o entrenadores en las compraventas de caballos de sus alumnos?

Tradicionalmente en el sector ecuestre, es bastante habitual que se devenguen comisiones entre los profesionales que intervienen en el asesoramiento para la compra o venta de un caballo. Estos pagos serían lícitos siempre y cuando el comprador conozca de su existencia y se emitan las facturas correspondientes con transparencia y claridad.

El supuesto contrario, esto es, el cobro de comisiones por parte del profesor o entrenador sin el conocimiento y autorización de la parte compradora, situación que es mas habitual de lo deseable, además de ser a nuestro juicio moralmente reprobable, podría llegar a suponer, además de otras infracciones de índole fiscal, un ilícito penal si, como consecuencia del asesoramiento del profesor, en quien el alumno y su familia han depositado toda su confianza, éste le incita a comprar un caballo que no es apto para su nivel o características, con el único fin de embolsarse una jugosa comisión y todo ello en connivencia con la parte vendedora.

DIEZ CONSEJOS PARA REDACTAR UN CONTRATO DE COMPRAVENTA DE CABALLO

Looking over a horse lease agremeentEn infinidad de ocasiones mis lectores me han solicitado un modelo de contrato de compraventa de caballo con el objeto de salir del paso de cualquier acuerdo rellenando sus casillas como si fuera un formulario. Sin embargo, al igual que no existen dos caballos iguales, la utilización de un formulario tipo nos puede llevar a cometer importantes errores si no tenemos en cuenta que cada negocio es distinto en función de los pactos y circunstancias personales de las partes, de ahí que en vez de facilitaros un modelo, he considerado más adecuado reflexionar sobre los diez aspectos más importantes que hay que tener en cuenta a la hora de elaborar este importante documento:

 1º.- Aunque parezca una obviedad, la fecha y el lugar de suscripción del documento tienen importantes consecuencias jurídicas, tanto para determinar la Ley aplicable, como para poder computar los plazos para reclamar por cualquier tipo de incumplimiento.

 2º.-Coviene que nos fijemos en cumplimentar correctamente todos los datos del vendedor, del que debemos asegurarnos que es el verdadero dueño del caballo, así como los datos del comprador. Los domicilios de ambas partes tendrán importantes efectos legales, tanto por ser el lugar donde tendrán que practicarse las notificaciones como en el supuesto que hubiera que interponer una acción judicial y no se haya pactado un fuero expreso.

 3º.- El caballo objeto de la compraventa debe estar identificado de la forma más amplia posible, indicando toda la documentación de la que se disponga, su Carta de Origen si la hubiere, Documento de Identificación Equina o Pasaporte, número de microchip, OCA en la que esté inscrito etc…

 4º.- El precio es un elemento esencial como también la forma de pago, en este sentido, aunque nos preocupen las consecuencias fiscales tanto por la prohibición de realizar pagos en efectivo superiores a mil euros, como por los impuestos que se devenguen por la compraventa, recomiendo reseñar siempre el precio real de la operación ya que de lo contrario, en caso de conflicto nos resultará muy complicado poder reclamar la devolución del dinero.

 5º.- Con respecto a los impuestos que gravan la compraventa, debemos saber que si la compra se realiza entre particulares, estará exenta de IVA pero devengará el impuesto de Transmisiones Patrimoniales cuyo pago corresponde al comprador y cuyo tipo impositivo suele estar en torno al 4%. Pero si la compraventa se realiza por un vendedor que tenga la condición de profesional hípico, como pudiera ser un marchante, un ganadero o un jinete profesional, la operación estaría sujeta al IVA, al tipo general aplicable en el momento de la transmisión (actualmente al 21%).

 6º.- El objeto o disciplina al que se destinará el caballo es importantísimo, ya que si por ejemplo compramos un caballo para competir en doma clásica y resulta que éste no reúne dichas cualidades aunque sirva para otros fines, el contrato podría declararse NULO con independencia que se hayan rebasado los plazos legales de cuarenta días para el ejercicio de las acciones por vicios ocultos.

 7º.- La realización o no de un examen de pre compra, es un dato que conviene dejar recogido en el contrato de compraventa, ya que se podría desplazar la responsabilidad del vendedor al veterinario que realizó el examen, en caso de error en su dictamen.

 8º.- Sabemos que un caballo puede lesionarse o enfermar en cualquier momento, por lo que resulta conveniente señalar el lugar y momento de la entrega de la posesión del caballo y si hubiera que transportarlo determinar quién corre con los gastos y responsabilidad de dicho traslado.

 9º.- Respecto a los plazos para reclamar por vicios ocultos, nuestro Código Civil establece que las acciones tendrían que interponerse en el plazo de cuarenta días naturales. En la práctica hemos visto que es muy difícil cumplir estos plazos por lo que en base al principio dispositivo que rige en nuestro derecho civil, las partes libremente pueden acordar un plazo mayor, por lo que es un aspecto que intensaría negociar en función de los intereses del comprador y vendedor.

 10º.- Por ultimo recomendamos que se designe un Juzgado de capital de provincial como fuero expreso para caso de litigio, evitando los mayores costes de desplazamiento y retraso que suelen acumular los juzgados competentes en el ámbito rural.

Los impuestos que gravan la compraventa de un caballo

Dibujo

La adquisición de un caballo, como la de cualquier otro semoviente objeto del comercio, lleva aparejada el devengo de diferentes impuestos en función de que la operación se realice entre particulares o en la misma intervenga como vendedor un profesional o un empresario ganadero.

La compraventa de un caballo llevada a cabo entre dos particulares, está sometida al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Este impuesto está transferido a las Comunidades Autónomas, y son ellas las que fijan una serie de baremos y dictámenes para su aplicación. Generalmente el tipo impositivo para estas operaciones se encuentra en el 4% del valor del animal.

El plazo para el pago del impuesto es de un mes desde la fecha de la transmisión, y el procedimiento que debe seguir el sujeto pasivo (comprador) es cumplimentar el modelo de autoliquidación del impuesto, en el que la base imponible para calcular el impuesto será el precio del caballo reseñando en el contrato de compraventa. Posteriormente deberá ingresar el importe autoliquidado y presentar la carta de pago junto con el contrato de compraventa y fotocopia del DNI del vendedor y comprador en la Delegación de Hacienda correspondiente.

Por otro lado, si la compraventa se realiza por un vendedor que tenga la condición de profesional o un por un ganadero, estaría sujeta al IVA, al tipo general aplicable en el momento de la transmisión (actualmente al 21%). En este sentido, la Resolución 3/1999 (Boletín Oficial del Estado de 5 de agosto de 1999) de la Dirección General de Tributos señalaba que tributa al tipo general del IVA la venta de animales que tengan un fin inmediato, específico y distinto del consumo humano, como los animales reproductores y, entre otros, los toros de lidia, los caballos de carreras, gallos de pelea y las palomas mensajeras.

Compra de un pony con vicios ocultos

PONY DOMAHace tres meses compré un pony de 9 años a una hípica y por mi ignorancia no hicimos un contrato de compraventa. Ayer el pony empezó a cojear y me he informado de que hace dos años tuvo una lesión del tendón suspensor y estuvo año y medio en reposo y con medicación. Luego recayó otra vez y sus propietarios decidieron venderlo a la hípica donde yo lo he comprado. La hípica se excusa que ellos nunca vieron nada raro y no sabían nada de esta lesión. ¿Esto les exime de no ser responsables?. Antes de comprarlo fui con mi veterinario que le hizo un reconocimiento (sin radiografías) y me dijo que estaba sano.

A la hora de adquirir un animal, resulta enormemente recomendable que se recojan por escrito todas las condiciones de la venta, e incluso queden previstas otras circunstancias futuras con lo que podrán evitar disgustos y situaciones de conflicto como la que ahora se nos plantea. Como primera medida, le recomendamos que encargue un examen a un nuevo veterinario para conocer la causa de la cojera, su origen y asegurarse que esta proviene de una patología anterior de la que nadie le había informado en el momento de la venta.

Si el veterinario confirmara sus temores y se pudiera acreditar fehacientemente que la hípica que le vendió el caballo, conocía previamente de las existencia de las lesiones ocultas del pony, existe a nuestro juicio la posibilidad de intentar la declaración de nulidad del contrato de compraventa por posibles vicios del consentimiento, tales como error en el objeto, o dolo, si bien tales extremos suelen ser la práctica dificiles de demostrar ante un Juzgado por cuanto requieren de una prueba muy convincente para acreditar, que se han producido tales circunstancias.

En caso contrario, el artículo 1.496 del Código civil señala que la acción redhibitoria deberá interponerse dentro de los cuarenta días contados desde el de la entrega del animal al comprador, por lo que ya le habría caducado el plazo para la interposición de una demanda por vicios ocultos o redhibitorios contra la Hípica que le vendió el pony.

Ahora bien, dado que ha señalado que previamente contrató a un veterinario para que realizara al pony un “examen de precompra”, entendemos que sería viable exigir al facultativo una responsabilidad civil profesional por no haber detectado las patologías previas que presentaba el équido, siempre que pudiera acreditar que con el tipo de examen contratado, el veterinario tenía elementos suficientes para poder detectar la lesión, ya que si solo fuera posible detectarla mediante radiografías y estas no fueron contratadas, lógicamente no podría exigirle ninguna responsabilidad al veterinario.

Resolucion de compraventa de un caballo por defecto en el cuello

CUELLO 2Compramos un potro Pura Raza Española a un ganadero, tras su llegada a la finca, le notamos algo raro en el cuello por lo que decidimos llamar a un veterinario que le ha diagnosticado «cuello de gato» patología que puede dar problemas en el futuro. Hemos hablado con el vendedor y se niega a resolver la venta. Tan solo han pasado quince días desde que nos entregaron el caballo, ¿sería viable una reclamación judicial?

El «cuello de gato» se encuentra perfectamente definido en los tratados de veterinaria equina, siendo un defecto muy temido por los ganaderos de caballos Pura Raza Española. Consiste en una acumulación de grasa en el cuello, que por el peso se va venciendo hacia un lado. Este defecto va siendo más evidente a medida que el caballo va siendo mayor; en caballos jóvenes no se da o, si se da, no es frecuente ni normal, pero si en caballos ya un poco mayores, en los que tiene más incidencia. Es un defecto bastante grave ya que, si se les cae el cuello antes de pasar la revisión, no podrán ser declarados aptos como reproductores y, por tanto, no podrán tener la documentación que lo acredite como un caballo Pura Raza Española. Es por ello que muchos ganaderos retiran los sementales que tengan este defecto.

 Con los datos indicados, entendemos que sería perfectamente viable la interposición de una reclamación judicial con base en lo señalado en los artículos 1.491 a 1.499 del Código civil. No obstante, para que pueda prosperar, es necesario acreditar además del vicio o patología oculta del animal, el precio pagado y la fecha en la que le fue entregado. En caso de no indicarse nada al respecto en el contrato de venta, debe saber que el plazo legal para poder reclamar es de cuarenta días, siendo este un plazo de caducidad que no quedará interrumpido por ningún requerimiento previo, por lo que, transcurrido este breve espacio de tiempo sin haber interpuesto la correspondiente demanda, no podrá reclamar al vendedor por ningún defecto o vicio redhibitorio de su caballo.

El contrato de compraventa de caballo (I)

Estoy en negociaciones para comprar un caballo para mi hija. Dado que es un mundo totalmente desconocido para mí, quisiera recibir alguna información sobre los aspectos más importantes a tener en cuenta antes de realizar la compra. ¿Debo redactar el acuerdo por escrito?

Muchos de los problemas derivados de la compraventa de caballos podrían evitarse si tomásemos algunas precauciones, y conociéramos cuales son los derechos que nos amparan y los plazos para ejercitar las reclamaciones, puesto que en numerosas ocasiones, la falta de una prueba documental que acredite las condiciones de la venta, el precio o el ejercicio de una acción fuera de plazo, pueden hacernos perder una reclamación que teóricamente tendría que haber sido plenamente estimada.